| ¿Te acuerdas de los disquetes? Si eres muy joven, tal vez esa palabra sea un "viejazo" apenas oído a algún computín "clásico". Pero si ya pasaste los veintitantos, como yo, a lo mejor te traiga recuerdos de los módem de 28,8 kbps, Windows 95 (el rey de las pantallas azules), Netscape Navigator 3 y otros productos prehistóricos que usábamos cuando éramos realmente jóvenes.
Los pendrives, sucesores legítimos y más poderosos del disco de 3½, permiten acarrear todos los archivos importantes: documentos de texto, hojas de cálculo, fotos y videos familiares y canciones varias.
Ante la masificación de estos dispositivos, decidimos hacer una guía de cómo transformar los llaveros USB en “maletines” personalizados, prácticos y súper seguros.
Partamos por la carrocería: cómo “tunear” tu pendrive. (Enchular suena muy chulo).
Una manito de gato » |