En tiempos de globalización, redes ciudadanas,
información
al instante, Web 2.0, iPhone y
conectividad 7x24,
parece muy seductor hablar de tecnologías y de los útlimos
"gadget" tecnológicos
aparecidos en el mercado, pero a la hora de darle importancia estratégica
a “lo digital”, ¿estamos realmente convencidos?
El firme propósito de consolidar en Chile una sociedad
de la información, que brinde mejores oportunidades de acceso
y desarrollo de manera equitativa, se sustenta en el hecho reconocido
que la capacidad de un país de aprovechar las oportunidades
que le brindan Tecnologías de Información y Comunicaciones
(TIC) es un factor catalizador del progreso social,
económico
y cultural.
Cabe entonces preguntarnos ¿qué tan instalado está este
tema en nuestra sociedad?
Me tocó recientemente participar de la presentación
de un estudio de Cisco e IDC, que señala que Chile
tiene una significativa carencia de capital humano capacitado en
tecnologías
(en este caso particular, de tecnologías de redes).
El déficit es tan grande que se proyecta que en 2010
la demanda por recursos humanos calificados en conectividad superará a
la oferta en un 43%.
Es por lo menos preocupante que nuestros jóvenes no estén
interesados en formarse en las especialidades TI. Más aún,
considerando que el mercado de los Servicios Tecnológicos
Globales representa para Chile un potencial mercado de
mil millones de dólares para el bicentenario.
Desinterés parlamentario
Fui también citado hace unos días al Congreso
Nacional,
acompañando al Ministro de Economía a exponer ante
los diputados los alcances de la Estrategia
Digital de Chile.
Asistí animado por el interés de los honorables
en este tema tan importante para el país. Sin embargo, la
realidad nos confronta con que, al parecer, siempre hay otras prioridades:
de los 120 diputados, en la sala contamos con
la presencia de cerca de 45 y, al avanzar la hora,
no quedaban más de 25.
El número sólo se incrementó a 51 al momento
de votar los proyectos de acuerdo Nº 550
y 551 sobre implementación
de la estrategia digital en Chile.
Probablemente, entonces, el mayor desafío pasa por realizar
importantes esfuerzos y buscar aliados, referentes y líderes
que ayuden a instalar el tema en la agenda pública, sacar
el tema de las esferas de discusión tecnológica y
llevarlo a los espacios de discusión política, económica
y ciudadana.
El Gobierno junto con el sector privado y la sociedad civil, presentó en
enero la Estrategia Digital, que plasma la política nacional
con la cual el país quiere dar un nuevo impulso a su desarrollo
de las TIC en un amplio espectro.
Pronto anunciaremos el Plan de Acción Digital para
el periodo 2008-2010, que contendrá una cartera
de iniciativas y proyectos con metas concretas para que más
chilenos puedan participar, crear, aprender, conectarse, producir,
competir y crecer de la mano de la digitalización.
Desde el Gobierno, tenemos la tarea de impulsar esta Estrategia,
pero se requiere del compromiso y convencimiento del país para
dar debida relevancia al desarrollo digital y cada área
de la sociedad tomar su rol.
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