![]() |
|
Constructor mejora a medida que vas conociendo más cosas sobre él", afirma el manual de juego de este título. Y no podían tener más razón al respecto, ya que jugar Constructor por primera vez puede ser muy molesto y frustrante, al punto que el mismo manual aconseja familiarizarse con el juego antes de "botarlo a la basura en un ataque de furia". Esto es especialmente válido para aquéllos a los que les da una lata enorme leer todo un manual antes de jugar. Pero si te tomas un mínimo de tiempo para conocer las instrucciones básicas y desde ahí seguir aprendiendo el juego paso a paso, puede transformarse en una diversión MUY grande.
A modo general,
Constructor se puede
describir como una mezcla entre SimCity,
Civilization y Warcraft. Si suena
genial, de verdad lo es. En lo
personal, hace mucho tiempo que no me divertía
tanto con un
juego.
La idea es ir creando casas básicas para después continuar con viviendas más avanzadas (concepto Civilization), consiguiendo arrendatarios para que vayan incrementando la población de tu ciudad, manteniéndolos contentos y atendiendo a sus necesidades (concepto SimCity) y, eventualmente, entrenar gente para que ataque a tus enemigos y acabe con ellos (concepto Warcraft).
Ahora veamos las cosas con algo más de detalles: tú asumes el rol de empresario que compra tierras libres al municipio para edificar en ellas. Lo primero que haces es construir una barraca de madera, obteniendo con ella material básico para comenzar a levantar tus primeras casas. Pero previo a esto, debes contratar a una cierta cantidad de trabajadores (comienzas el juego con algunos en todo caso). Cuando ya hayas ocupado el 90 por ciento de tu terreno con viviendas, el municipio te ofrece en venta más tierra para incrementar tu dominio. Con el pasar del tiempo, y habiendo utilizado el máximo de recursos con la madera, se te autoriza la construcción de una fábrica de cemento que te permitirá construir mejores casas y edificios.
Una vez que cuentes
con un buen número
de propiedades, debes conseguir quién
viva en ellas. Para esto, buscas
entre una serie de posibles
arrendatarios a los que más te agraden
(los eliges de a poco y
aumentan de acuerdo a tu progreso). Posteriormente,
los llamas a vivir en
tus tierras pagando una módica suma mensual,
por supuesto. Pero si
creías que por el hecho de ser "virtuales"
no iban a
tener problemas, estás equivocado; muy luego comenzarán
con
sus demandas: que hay mucho ruido, que quieren que les bajes el arriendo,
etc. Mas no desesperes, todo tiene arreglo en esta vida (excepto la
muerte).
Si se quejan del ruido, instálales vidrios aislantes; si
es por el
precio, negocia con ellos hasta que ambas partes estén
de acuerdo.
Y sobre todo, incentívalos a tener hijos, lo cual es
vital para la
evolución en Constructor, ya que serán sus
descendientes quienes
a futuro podrán ir a la universidad y
mejorar la condición
de vida de tu ciudad.
Con algo de tiempo y paciencia, serás propietario de un gran orbe, lo cual trae sus inconvenientes. Pandilleros, delincuentes y mafiosos formarán parte de tus habitantes, pero ojo, esto no significa que sea algo malo para ti, ya que la parte bélica de este juego te fuerza a tenerlos contigo.
Hasta con cuatro adversarios (mejor descritos como "enemigos" en el juego) puedes competir por lograr el mejor pueblo de todos. Y en este tipo de competencias todo vale: mandar a tus mafiosos locales a que aterroricen a los habitantes del pueblo vecino, o también enviar a algunos pandilleros a hacer fiestas en las calles de la ciudad de tu rival para que la gente que ahí vive desaloje sus casas. Todo esto, con el fin de que tu "enemigo" vaya perdiendo poder. Incluso, descaradamente, puedes ordenar a algunos de tus hombres a que se apoderen de casas enemigas y hacerlas tuyas, acrecentando aún más tu territorio. Pero no creas que tus rivales se quedarán tranquilos o que una vida pacífica sería la mejor opción. Si no atacas tú, ellos vendrán a hacerlo de todas formas, por lo que la guerra por el territorio es inevitable. Finalmente, gana quien logre devastar a sus enemigos y quedarse con todo el poder.
Bastante
contemporáneo y apocalíptico es Constructor. Pero
fuera del
mal ejemplo que un juego de este tipo puede dar a nuestra sociedad,
nos
encontramos con un título muy divertido y con mucha acción.
Recomendable para todos, siempre que no se tomen en serio los elementos
negativos, pero los más pequeños de la casa deberían
contar con supervisión de un adulto (si es que alguna vez la
tienen
en estos días).
| Requerimientos mínimos |
| 486 DX2 66 MHz, 8 megas RAM, CD-ROM 4x, 3 Megas disco duro, DOS 5.0 o superior, conexión IPX para jugar en red. |