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| Un nuevo plan de compras y contrataciones en el sector público podría transformarse en un gran impulso a la alicaída condición de la Red en Chile, si todas las expectativas se cumplen en un año marcado por el fin de la actual administración y un marco de crisis interna. |
El Estado chileno podría transformarse en un motor de desarrollo de Internet si se cumplen las expectativas generadas por el proceso de modernización de la administración pública y en particular, de una serie de proyectos que están en vías de cristalización. Sin embargo, la posibilidad de que ello ocurra se topa con la realidad de que muchos de estos planes, desarrollados durante varios años por los comités y asesores del Gobierno, tendrán que pelear por un cupo de atención de la clase política preocupada por elecciones presidenciales ad portas y una administración en su último año de gobierno marcado por urgencias políticas, económicas y energéticas. Aún así, el mero hecho de contar con una nueva mirada hacia las tecnologías de información (TI) y en particular a Internet, sitúa al país en una perspectiva distinta a lo que venía ocurriendo en los últimos años, donde las principales acciones habían estado ligadas al sector privado. De este modo han surgido al amparo del Gobierno la Comisión Nacional de Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (Cominfo), la Unidad de Tecnologías de la Información o el Programa de Reforma del Sistema de Compras y Contratación del Sector Público, que es uno de los proyectos que mayor impacto podría tener en el avance de la Red en el país.
Estrategias tecnológicas Pero si comparamos la visión estratégica de pequeños países con una gran voluntad de incorporar a las TI a su crecimiento nacional, los esfuerzos nacionales se ven un tanto débiles. Singapur, por ejemplo, tuvo la capacidad de adelantarse a lo que vendría en términos de la sociedad de la información, y sus autoridades elaboraron hace 10 años el plan Singapur IT 2000, "un proyecto de informatización y transformación de Singapur en una isla inteligente" explica Claudio Orrego, secretario ejecutivo del Comité Interministerial de Modernización de la Gestión Pública, quien conoció dicha iniciativa en un seminario realizado por la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo.
Compras electrónicas Una de las preocupaciones fundamentales del tema de las compras del Estado que representan el 8 por ciento del PIB de Chile es la transparencia. Ello ha llevado a la creación del Programa de Reforma del Sistema de Compras y Contratación del Sector Público para hacer frente a varios problemas como la profusión de normas que no son claramente orgánicas o mecanismos arcaicos de compras y contrataciones que resultan ineficientes o poco transparentes. "Nos preguntamos cuál es la mejor plataforma para poder prestar este servicio y ahí dijimos: Internet" señala Claudio Orrego. Es así como en una primera etapa la información referida a las compras del Estado estarán disponibles en el Web, así como en los medios tradicionales como la prensa. En una segunda etapa se busca avanzar hacia un sistema de compras electrónicas desarrolladas a través de Internet, lo que traería como consecuencia la expansión de Internet y el comercio electrónico, toda vez que los actuales proveedores del Estado se verán obligados a "enchufarse" para cumplir con los requerimientos de la nueva política estatal.
Estado de avance El nuevo sistema de compras y contratación del sector público ya fue aprobado por el Comité de Ministros como política de Estado, mientras que el desarrollo y operación en el Web se encuentra en proceso. Esta etapa del proyecto ha sido financiada por el Fondo de Desarrollo e Innovación de CORFO (FDI) por medio de una licitación a la que se presentaron las empresas de mayor experiencia en nuestro país y que fue adjudicada a un consorcio formado por INVERTEC, IGT, CTC Corp. y Tecnonáutica. Actualmente se encuentra en marcha blanca y se espera tener el sistema operativo entre junio y julio de este año, para llamar posteriormente a licitación de su operación a privados. "En este período -explica Carlos Osorio, encargado del programa- existen 12 servicios públicos de alto volumen de compras y contrataciones o de carácter estratégico (ENAMI, INP, Registro Civil, Servicio de Salud Metropolitano Oriente, SERCOTEC, Servicio Nacional de Aduanas, FONASA, MOP, MINVU, MINEDUC, SENCE y la Municipalidad de Santiago) que están participando en este piloto. En términos de información, estaría toda la relativa a adquisiciones y licitaciones de estos primeros 12 servicios públicos y de ahí se iría escalando". Las características de este programa de reformas "básicamente son bastante comunes a los países en que se están ocupando -señala Osorio-, como Australia o Nueva Zelandia y tienen dos funciones, una de información y una función de intermediación". En un mediano plazo, se espera además, que el programa se complemente con la concreción de una ley que permita y regule el comercio electrónico en nuestro país en todos sus aspectos. En particular, se pretende darle validez legal a las transacciones y al pago electrónico. En este momento -según los entrevistados- el proyecto de ley se encuentra en sus últimas revisiones y comentarios.
Vía única Aunque aún no está claro si éste será el único medio que ocupará el Estado, la idea es avanzar hacia la compra electrónica una vez que los proveedores se den cuenta del beneficio que significa la informatización del proceso y se legitime por si mismo. "Eso es una cuestión que vamos a definir porque no está sancionada -explica Orrego- vamos a acercarnos en la medida en que esto se masifique y se legitime hacerlo por la vía Internet. Hoy día no está tomada la decisión si va ser sólo un sistema o va a coexistir con el tradicional por un tiempo. Al final, sin necesidad que se clausuren o prohiban estos proyectos, se imponen porque tienen mayor valor agregado". Las estimaciones más conservadoras señalan que en plena operación del sistema, los beneficios directos para el Estado representan ahorros anuales del orden de US$200 millones sólo por concepto de una mejor compra, además hay que considerar la agilización del mercado de las compras públicas, el aumento del beneficio de los agentes privados y la masificación del comercio electrónico en nuestro país. "El hecho de que en el futuro todas las compras y contrataciones del sector público tengan que pasar por Internet -agrega Carlos Osorio- y considerando el volumen de recursos, las oportunidades que eso significa para los proveedores privados son un gran incentivo a estar conectados a Internet y utilizar la WWW para la realización de negocios de manera más rápida, transparente y eficiente".
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