12/08/2011 - 13:20
Uno de los grandes problemas de los dispositivos de última generación es que al cuidar su estética, vienen armados con materiales a veces muy delicados, que lo hacen tener ser susceptibles a un rayón a la menor caída. Por lo general los ingenieros de devanan los sesos tratando de disminuir la delgadez de los aparatos en milímetros, factor que rápidamente es desperdiciado al adquirir las grandes y resistentes carcasas para su protección. Personalmente, prefiero tener mi teléfono con láminas gruesas a su alrededor, a la vez que mantengo su apariencia y lo uso tal como los constructores lo pensaron.
Jeff Bezos, fundador de
Amazon, pensó en este inconveniente,
inscribiendo una patente que muestra al
acelerómetro del aparato detectando una caída y haciendo desplegar unas pequeñas
bolsas de aire para
amortiguar el inminente impacto. Además, se especifica que el dispositivo podría contar con un
telémetro láser para calcular la
velocidad de descenso y juzgar en segundos si se está dentro de una
mochila o cartera, evitando accionar los
airbags de forma innecesaria. ¿Pero qué pasa si se cae en un piso de
papel burbuja o una
suave alfombra? ¿Lo podrá distinguir? ¿Se podrá apicar a las
tostadas con mantequilla?
La solicitud de la patente se realizó en febrero pero sólo ahora se hizo público, especificando además que el uso de esta tecnología será aplicable a notebooks, netbooks, tablets, consolas portátiles o cámaras fotográficas; en resumen, cualquier artículo delicado y cuyo costo de reparación sea un dolor de cabeza para el usuario.