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  • Telescopio consigue escuchar la música del espacio

    07/04/2011 - 18:33

    Un equipo de investigadores de la NASA, trabajando directamente con el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la misión Kepler encargada del descubrimiento de nuevos planetas habitables, lograron medir las oscilaciones sonoras de unas 500 estrellas similares al sol en la constelación Cygnus-Lyra, lo que supone un nuevo desarrollo en el campo de la astrofísica y sus derivados. 

     

    De esta manera, se podrán establecer con exactitud los datos obtenidos de cuántos astros rondan la vía láctea, o bien afirmar o rebatir lo conocido hasta ahora en cuanto a formaciones estelares y evolución.

     

    Así, es la astrosismología la que se encarga del estudio de los sonidos de las estrellas; analizando sus oscilaciones vibratorias en función de su estado evolutivo, composición química, tamaño, masa, obteniendo un sonido particular y determinado para cada una de estos factores. Los científicos podrán seguir la trayectoria de una de ellas en distintos momentos de su vida, y acoplar estos datos con los obtenidos anteriormente, los cuales por ser generados con modelos computacionales menos informados no daban la precisión que se hubiese querido alcanzar.

     

    La investigación liderada por la Universidad de Birmingham afirma que antes de Kepler se tenía información acerca de unas 25 estrellas solares, mientras que con este sistema alcanzamos a medir unos 500 tipos distintos de oscilaciones, lo que nos da datos certeros acerca de lo que hay allá afuera, y del proceso evolutivo que viven.

     

    Según el investigador del IAC, Antonio Jiménez, "este proceso de análisis sonoro no es muy distinto al que conocemos con los distintos instrumentos musicales. Es similar a los espectros de vibración y sonido que provienen de un violín, trombón o un tambor, que son los que hacen que distingamos qué tipo de características tiene su intérprete."

     

    Similar a la astrosismología es la heliosismología, que se encarga de estudiar al sol a través de su vibración. La cercanía del astro con la tierra hace que sea más sencillo analizar de forma precisa los datos obtenidos desde acá, además de incorporar la información generada por los satélites que operan sin la barrera de la atmósfera terrestre.

     

    >FUENTE: IAC

     

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