19/08/2011 - 13:08
Uno de los
conceptos que frecuentemente escuchamos al hablar de videojuegos, es el de ocupar ese tiempo en
cosas más provechosas como hacer ejercicio o enfocarse en los estudios, además de la habitual consigna que habla de
violencia o aislamiento de los demás. Sin embargo, una nueva encuesta parece
cambiar el panorama en parte, ya que según un estudio realizado por
PoPCap Games y el
Dr. Tomas Chamorro-Premuzic de la
Goldsmiths University, este tipo de entretenimiento
lejos de empobrecer las relaciones dentro de la familia, las
fortalecen.
La encuesta realizada a 3.250 padres y abuelos con hijos y nietos menores de 16 años analizó de manera especial el papel desempeñado por los juegos casuales, como Plantas vs Zombies, Angry Birds o Bejeweled, y cómo estos ayudan a los a mejorar las relaciones interpersonales, además de establecer los nexos que unen a estos dos grupos y la participación de la tecnología en ello.
Según estimaciones hechas en 2001, unos 3.8 millones de padres comparten tiempo en videojuegos con sus hijos; y un 22% de los adultos encuestados mencionó que desde que sus hijos juegan, éstos han ampliado su conocimiento sobre tecnología; cuatro de cada cinco describe sus sesiones de juego como "tiempo de calidad" y un 32% realiza esta actividad todos los días. Además, uno de cada tres valoró el espacio utilizado y afirmó mejorar la relación desde que juegan videojuegos.
En términos de ejercitamiento, los padres mencionaron que sus hijos hacen actividad física regularmente, con comidas sanas y que los videojuegos no interfieren en lo absoluto en su normal desarrollo; de hecho, un tercio de ellos afirma que ha visto como su concentración ha mejorado gracias a los juegos, y más de un 50% asegura que la resolución de problemas también ha aumentado en forma significativa: "estos descubrimientos son importantes porque destacan los beneficios sociales de esta actividad. La investigación previa ha tendido a analizar sólo sus efectos individuales, sin embargo en la era de los juegos sociales parecen desarrollar un papel vital en mejorar las relaciones. El hecho de que tanto padres como abuelos utilicen juegos para conectar con sus hijos y nietos, y con bastante éxito, sugiere que el entretenimiento electrónico pueden mejorar la destreza social y suponer una contribución clave al desarrollo efectivo entre ellos", indicó el doctor Chamorro-Premuzic.
Finalmente, la investigación demostró que con el auge de los juegos casuales en tablets y smartphones, los niños de dos años ya tienen un conocimiento básico de estos dispositivos, y un 27% de los padres señaló que sus hijos ya les piden prestados sus teléfonos para jugar.