Mediacenter « »
  • Estudio indica que ciertos videojugadores no distinguen el mundo real de la fantasía

    21/09/2011 - 17:10

     

    ¿A quién no le ha pasado? Luego de meses intentando terminar un videojuego, caminas por la calle y observas un objeto similar al visto en el título, pero lo de una forma curiosa, familiar, casi con otro sentido. ¿Un ejemplo personal? Paper Mario, donde en el pueblo hay rejillas por donde el personaje se desliza grácilmente hacia otras etapas del juego; después de finalizarlo, las rejillas de alcantarillado ya no fueron lo mismo, por lo menos por un tiempo. Otra situación se vive cuando se espera que aparezca un botón de búsqueda al querer encontrar a alguien en una multitud o la inexistencia de los cuadros de energía por encima de las cabezas de las personas. 

     

    Es parte del llamado "Game Transfer Phenomena" (o GTP por sus siglas en inglés) que se traduce en una percepción errónea de lo real por parte de quienes son aficionados a esta actividad y hacen sus labores diarias como si aún estuviesen encerrados en un videojuego.

     

    El estudio fue realizado por la Nottingham Trent University a 42 jugadores de entre 15 y 21 años con al menos 10 horas de juego semanales, donde en ciertos casos manifestaron desarrollar "habilidades" relacionadas con ciertos tipos de juego, como Half Life 2, World of Warcraft, GTA o algún título de carrera, donde la experiencia se hace más peligrosa: "el GTP se produce cuando los elementos de juegos de video se asocian con elementos de la vida real, provocando pensamientos, sensaciones y comportamientos equívocos", manifiesta Mark Griffiths, uno de los autores de la investigación.

     

    Aunque los jugadores dicen ser conscientes entre las diferencias del mundo real y del juego, la investigación se centra básicamente en un aspecto más cotidiano, donde los jugadores realizan los actos de forma natural e impulsiva. Aproximadamente la mitad de ellos dijeron que generalmente buscan más opciones "en el aire" para resolver un problema en la vida real.

     

    "Curiosamente la mayoría de los jugadores manifestaron algún tipo de GTP, aunque de diferentes maneras y con distintos grados de intensidad. La tendencia indica que el juego intenso lleva a consecuencias psicológicas negativas, emocionales o conductuales, con grandes implicaciones para los diseñadores de software y los padres, los responsables políticos y profesionales de salud mental", afirmó Griffiths.

     

    >Fuente: nottinghamtrent.academia.edu 

Bookmark and Share