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  • Un Apple sin Steve Jobs

    17/01/2011 - 15:50

     

    El 14 de enero de 2009, Steve Jobs mandaba un memorandum donde anunciaba que ciertos aspectos de su salud estaban peor de lo que creía, y que se tomaría una licencia médica. Muchos pensaron que este era el punto de inflexión en que el carismático líder de Apple daría un paso al costado, temiendo lo peor.

     

    Esta nueva licencia médica del CEO de Apple se confirma un día antes de la entrega del balance económico de los últimos 3 meses, y provocó una caída de 8,3% en el valor de sus acciones en la bolsa de Frankfurt. En Estados Unidos hoy el mercado bursatil no se transa por ser feriado.

     

    Steve Jobs lucha desde 2004 contra un cáncer pancreático, proceso en que incluso enfrentó un transplante de hígado a comienzos de 2009 y una larga recuperación que ha deteriorado su apariencia con el paso del tiempo, provocando la preocupación de muchos de los clientes-fans de la compañía.

     

    A cargo queda un hombre que conoce muy bien el negocio y el estilo de Steve-O: Tim Cook, hombre de confianza de Jobs y responsable interino de los destinos de la empresa en distintos momentos.

     

    Este hombre forma parte del directorio de Nike, tuvo un largo pasado en IBM y luego fue Vice Presidente de Compaq en su tiempo de gloria. Se le conoce en la industria por ser un trabajólico, por sus reuniones telefónicas los domingos por la noche y su rutina de mandar correos desde las 4:30 AM, justo antes de salir a correr.

     

    Llegó a Apple en 1998 y -de hecho- ya en agosto de 2004 se hizo cargo de la empresa por 2 meses, mientras Jobs se recuperaba de la cirugía que removía el tumor canceroso que alojaba su pancreas. Con posterioridad estuvo en el puesto de Jobs durante los primeros 6 meses de 2009, tras una nueva licencia en la que el CEO de la compañía sería transplantado del hígado.

     

    Cook tiene grandes capacidades, que lo han llevado a ser tentado por otros importantes actores del mercado, tratos que ha rechazado. Sin embargo, a este hombre no tiene el carisma que ha catapultado a Jobs a la calidad de semi-rockstar, juntando fanáticos a lo largo del mundo.

     

    De hecho, las presentaciones de productos en las que participó distaron mucho de ser entretenidas. Esto responde a su caracter que propicia su bajo perfil. A Cook le gusta hablar con hechos.

     

    Si Jobs es el hombre de las ideas, así como quien las presenta al público, Cook es garante del proceso productivo, montándose encima de cada detalle. Tim siempre ha tenido un alto grado de libertad, pero permanentemente está subordinado a lo que Steve le encomienda.

     

    Desde su arribo a la compañía, ambos han sido los responsables de posicionar a Apple en su status actual. Hoy, tras casi un año y medio de su último regreso, Jobs vuelve a tomarse un tiempo para cuidar su desmejorada salud y Cook salta a escena.

     

    ¿Será esta la salida definitiva? Algunos analistas apuntan a la necesaria sucesión en el mando, y que esta podría ser la herramienta que disminuya la tensión entre los inversionistas y el directorio. Nadie es irremplazable, pero Steve Jobs se ha posicionado como uno de los pocos ejecutivos que como rostros de una compañía ha conseguido concentrar el protagonismo casi por sobre sus productos.

     

    Por otro lado, Steve pasó de monopolizar sus presentaciones a permitir que otros ejecutivos subieran al escenario y comenzaran a ser públicos. Así, en un posible escenario de ausencia de Jobs, gente como Jonathan Ive o Phil Schiller no serían desconocidos para el público. Son tipos validados, autorizados por el CEO, con su 'bendición' para hablar en nombre de la compañía.

     

    Pensado de esa manera, el cambio de mando en Apple comenzó hace tiempo. Metódico como es, Jobs no deja nada al azar y el memo de hoy sólo confirma todo aquello que quienes, de una u otra manera, gravitan alrededor del planeta Apple: Steve ama a la compañía. La siente una prolongación de si mismo, y aunque esté fuera seguirá ligado a ella tomando las decisiones estratégicas fundamentales. Claro... Uno no deja al amor de su vida así como así.

     

    Los desafíos que Cook enfrentará durante 2011 no son pocos. El protagonismo que ha alcanzado Google con toda su línea de productos intangibles tiene más de una alarma sonando en Cupertino. Ante esto, la señal entregada en este cambio -forzoso como fue- es la misma que rige en la industria del entretenimiento: Incluso sin tu mayor atracción, el show debe continuar.

     

    Y continuará, con o sin Jobs.

     

    Por Hugo Morales

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